Creado en 11 Junio 2013

La FAO estima que 1,3 millones de toneladas de alimentos se desperdician cada año. Algunos países son, por desgracia, más culpables que otros, según algunos estudios, la cantidad total de comida desperdiciada en EEUU supera a la del Reino Unido, Italia, Suecia, Francia y Alemania juntas.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, para el año 2050 la producción mundial de alimentos deberá incrementarse en un 70 por ciento para abastecer el aumento previsto de la población de 7.000 a 9.000 millones de habitantes.


Las pérdidas y el desperdicio de alimentos pueden producirse en todos los eslabones de la cadena alimentaria; en el campo, en las industrias de transformación, en la fase de distribución, en los comedores escolares y restaurantes y en las casas de los propios consumidores. Las causas no son siempre las mismas y varían según el tipo de producto, según la producción, el almacenamiento, el transporte, el envasado y por último, los malos hábitos o la falta de preocupación de los consumidores.

Las pérdidas y desperdicio de alimentos no solo representan, desde una perspectiva global, una oportunidad desaprovechada de alimentar a una población mundial en aumento, sino que en el actual contexto de crisis económica, en el que la sociedad atraviesa momentos difíciles y debido al cual  se ha incrementado el número de personas en situación de vulnerabilidad social,  la reducción de este desperdicio alimentario sería un paso preliminar importante para combatir el hambre y mejorar el nivel de nutrición de las poblaciones más desfavorecidas.

Por ello, se debe fomentar la trasparencia, el diálogo y la coordinación entre los agentes de la cadena alimentaria y las Administraciones públicas y desarrollar de manera organizada, coordinada y estructurada, actuaciones comunes que contribuyan a un cambio real en las actitudes, procedimientos de trabajo y sistemas de gestión de todos los agentes de la cadena,  que permita limitar las pérdidas y el desperdicio y reducir las presiones ambientales.

Debido a que el problema de las pérdidas y el desperdicio alimentario afecta a todos los eslabones de la cadena de suministro y que numerosos factores influyen en él, desde IDEAGRO pensamos que uno de los mayores retos es lograr la participación de todos los sectores de la sociedad
; solo así será posible reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos en todos los ámbitos de la cadena de suministro.

Además, recientemente defendimos esta y otras ideas en el 29º Symposium de Alltech, en donde hace unas semanas discutíamos junto a otros 2.500 profesionales del sector agroalimentario la necesidad de producir más alimentos con menos recursos y en un panorama donde cada vez existe mayor numero de factores limitantes a la producción agrícola.

Nuestro Director Técnico, Pedro Palazón, quien asistió junto con otros representantes de empresas españolas defendió que "además de requerir la participación del conjunto de la sociedad en torno al problema del desperdicio alimentario habría que tomar medidas complementarias como continuar optimizando los procesos de producción agrícola, utilizar soluciones biológicas de control de plagas y enfermedades, tratar de conseguir una mayor vida comercial de los productos agro-alimentarios y promover una mayor educación del consumidor en todo lo que respecta a la cadena agroalimentaria y el desperdicio alimentario".

Nos gustaría además destacar algunas iniciativas que contribuyen a que el reto de que el desperdicio de alimentos disminuya sea una realidad:

  • Feeding the 5000 (Reino Unido / Internacional) – La iniciativa de Tristram Stuart trata de que las frutas, verduras y otros alimentos poco vistosos no se desperdicien. Además anima a agricultores voluntarios a recoger producto poco atractivo que de otro modo se perdería.

  • Think-Eat-Save (Internacional) - Esta iniciativa, lanzada por el Programa de las Naciones Unidas y la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas, trabaja para revertir la pérdida de los alimentos y los residuos de alimentos proporcionando a los consumidores, los minoristas, los líderes y la comunidad con consejos y medidas para tomar y reducir su desperdicio de alimentos al año.

  • Food Waste Reduction Alliance Project  (EEUU) - El Food Marketing Institute (FMI) y la Grocery Manufacturers Association (GMA) se han unido a esta iniciativa de tres años para reducir la cantidad de residuos de alimentos enviados a vertederos y en su lugar donarlos a los bancos de alimentos. También usan los residuos para producir energía, abono y alimento para animales.

  • FUSIONS (UE) – Después de reconocer que la UE desperdicia aproximadamente 89 millones de toneladas de alimentos cada año, Bruselas se ha comprometido, a través del programa FUSIONS, a reducir ese número a la mitad para el año 2025. Actualmente en desarrollo, esperan para abordar el tema en toda la cadena de suministro, en colaboración con los agricultores para que no rechacen los productos de peor aspecto. Trabajan también con los supermercados para ofrecer descuentos a los consumidores en los productos que se acercan a su fecha de caducidad.