Creado en 19 Julio 2015
Las últimas estimaciones de la FAO arrojan los siguientes datos: en 2050 seremos 9.000 millones de personas en el mundo, las cuales deberán comer un mínimo de tres veces al día. Para esto, la agricultura deberá aumentar los rendimientos hasta un 70% en algunas regiones del mundo, y este aumento de producción, se tiene que realizar de forma sostenible, consumiendo menos agua, menos fertilizantes, y utilizando la misma cantidad del suelo, con el fin de preservar el medio ambiente.

Se plantea por tanto un difícil reto, y para ello habrá que recurrir a todas las herramientas disponibles a nuestro alcance. Una de estas herramientas y tecnologías que se están comenzando a utilizar por parte de las empresas del sector, es el BIG DATA.

“A pesar del desarrollo tecnológico, lo único seguro del futuro es que seguiremos comiendo 3 veces al día, por eso la agricultura seguirá siendo una profesión con futuro”.

Esta nueva tecnología permite al agricultor desde hacer predicciones meteorológicas mucho más precisas, hasta poder prever donde y cuando atacara una plaga o una determinada enfermedad.

Antes de comenzar a desgranar las posibilidades del Big Data para el sector agrícola, arrojaremos algo de luz sobre esta nueva herramienta al alcance de nuestro sector…

¿Qué es el BIG DATA?

De forma breve, el Big Data permite la gestión y análisis de enormes volúmenes de datos que no pueden ser tratados de manera convencional, ya que superan los límites y capacidades de las herramientas de software habitualmente utilizadas para la captura, gestión y procesamiento de datos.

Por tanto, el objetivo que tiene el Big Data es el permitir analizar una gran cantidad de datos en tiempo real y ayudar a la toma de decisiones, para una mejor gestión, en nuestro caso, de nuestras explotaciones.

¿Cómo funciona el Big Data?

Por ejemplo, para recoger todos los datos de una finca, primero se debe realizar la instalación de una red de sensores y sondas que registren información del suelo, los químicos y fertilizantes aplicados, las tareas realizadas y el clima,… Incluso datos sobre el precio y el mercado de los productos que se cosechan para ajustar la recolección.

Todos estos datos son almacenados en un servidor que los correlaciona e interpreta para pasar al agricultor un informe detallado, el cual puede llegarle a su tablet o smartphone, lo que le permite tener control sobre la finca en todo momento.

Aunque la inversión inicial puede ser algo alta (de 7.000-10.000€ para 50 has), a largo plazo se termina ahorrando en insumos agrícolas, así como aumentando el rendimiento de los cultivos, haciendo que la inversión inicial merezca la pena y se puedan obtener notables beneficios.

¿Qué puede aportar a la agricultura?

De forma general, y como se ha comentado en el punto anterior, el Big Data permite al agricultor visualizar todos los parámetros productivos de su explotación en tiempo real, y mejora el proceso de toma de decisiones, ya que se pueden incorporar datos sobre mercados y precios de los productos que cultivados, lo que le permite, no solo aumentar la productividad, si no adecuar la recolección a la mejor época, optimizando así el conjunto de operaciones en la finca y los cultivos.

¿Qué pueden conseguir los agricultores gracias a los datos obtenidos del Big Data?


  • La aplicación de esta tecnología en las explotaciones agrícolas permite la parcelación toda la extensión de nuestra finca. Esto tiene una gran ventaja: permite tomar decisiones en cada parcela, ajustando cada tarea agrícola a solo una porción de la finca y no a su totalidad, lo que permite los ahorros que se detallan a continuación.

  • Reducir el gasto de agua hasta en un 40%. Gracias a las sondas instaladas en el suelo de la finca se puede medir la humedad del suelo en todo momento, con lo que se puede ajustar los parámetros de riego para no desperdiciar ni una gota de agua. Además, con las previsiones meteorológicas actualizadas, se puede prever cuando lloverá, y por tanto retrasar riegos o ajustarlos a dichas condiciones meteorológicas, con lo que el ahorro hídrico es mayor.

  • Reducir un 30% el uso de fitosanitarios. Se ha comprobado que el Big Data permite predecir cuándo puede atacar una enfermedad o una plaga, gracias la combinación de datos meteorológicos y el estado del cultivo. Gracias a esta predicción, se puede ajustar la aplicación de fitosanitarios, reduciendo la cantidad necesaria para aplicar en la parcela.


  • Aumenta el rendimiento hasta un 20%. Otro de los aspectos interesantes del Big Data es que permite ajustar las diferentes labores agrícolas en nuestra parcela, que van desde la poda hasta la recolección, lo que se traduce en poder realizar calendarios de trabajo en el campo mucho más optimizados, permitiéndonos por ejemplo, realizar las podas en el momento adecuado. Recoger el producto en su estado óptimo de maduración, y ajustar la cosecha a los mejores precios en el mercado. Todo esto se traduce no solo en un aumento de rendimiento del cultivo, si no de la rentabilidad del mismo.


  • Mejora la trazabilidad de los alimentos desde el campo hasta la mesa. De forma adicional, el Big Data, permite registrar todas las fases que recorre nuestro producto agrícola, desde que es plantado, hasta que llega al consumidor, aportando valor añadido a los cultivos; permitiendo incrementar la rentabilidad de las explotaciones agrícolas. Aspecto este último que consideramos clave en IDEAGRO y es por ello que apostamos con claridad por el conocimiento y uso de cualquier nueva tecnología que pueda incrementar la sostenibilidad de la agricultura a la par que mejore la seguridad alimentaria garantizando alimento suficiente para la población.

IDEAGRO, como empresa siempre interesada en las nuevas tecnologías y herramientas ha utilizado las amplias posibilidades del Big Data. 



La experiencia más reciente, fue en el marco del proyecto "CERO RESIDUOS", co-financiado por el programa LIFE + de la Unión Europea (ref. LIFE 12 ENV/ES/902). El proyecto CERO RESIDUOS tiene como objetivo principal mejorar la sostenibilidad y la calidad de la producción de fruta de hueso para crear un sector más competitivo y más saludable. Uno de los objetivos del proyecto fue el desarrollo de la metodología Cero Residuos (CR), un nuevo enfoque para producir, conservar, procesar y comercializar frutas de hueso y sin residuos, que promueve la creación de una nueva tendencia en la producción de frutas, con mayor calidad, mayor atractivo y más saludables a un precio competitivo.


Por otro lado, la metodología CR ayudará a mejorar varios problemas ambientales generados en el cultivo, por ejemplo, la gestión integrada de plagas reducirá drásticamente las dosis de pesticidas, a su vez, evitará la degradación del suelo y la contaminación del agua subterránea. Para ello, en el marco del proyecto, IDEAGRO implementó, en colaboración con ZERYA la App Zerya® Modelos Predictivos, una app que ayuda a gestionar la protección de los cultivos de plagas y enfermedades desde cualquier ordenador o dispositivo móvil. Para poder ofrecer los 'modelos predictivos' desarrollados en la App, IDEAGRO recurrió a la inteligencia de datos o Big Data, ofreciendo así a los productores de fruta de hueso la posibilidad de prevenir las enfermedades fúngicas y plagas en sus cultivos